martes, 18 de agosto de 2009

2º Capítulo. Libro de Belén/ Parte 4


Entré a mi habitación que pareció mucho más llena de lo que había estado hasta entonces. Me senté junto a Yoochun que había vuelto a agarrar el libro y lo hojeaba descuidadamente.
-¿Qué hora es…? –me pregunté a mí misma mirando alrededor por si algún reloj estaba colgado en algún lado.
-Las 11 de la mañana… ¿por?
-No, nada, quería saber…
Como siempre me pasaba cuando se me olvidaba hacer algo y me sentía irresponsable, el corazón me dolió avisándome que mi familia aun no sabía nada de mí.
-Yoochun, yo…
-¿Sí? –Yoochun se volvió a mí cerrando el libro de golpe.
-¿Habrá llamadas a larga distancia aquí? –le pregunté apuntando hacia el teléfono al lado de la enorme cama a nuestras espalda.
-¿De eso querías hablar? –inquirió confuso.
-No, pero necesito comunicarme con mi familia.
-¿Y ellos están…?
-En Chile, -le contesté.
Yoochun frunció el cejo y se levantó. Me ayudó a hablar con la operadora, más bien habló él porque de Japonés no sabía nada y le dijo el número que yo le dicté para llamar a mi casa. Me pasó el teléfono al rato y yo escuché nerviosa los pitidos que marcaban los rings en mi hogar.
-¿Aló? –me respondió una voz alterada.
-¿Mamá? –pregunté cautelosa.
-¡Belén! -tuve que alejar el auricular de mi oído porque mi madre había gritado hiper fuerte.
-Mamá, calma –le pedí. Yoochun me miró sin comprender nada de lo que decía, desvié la mirada a propósito. –Mamá, estoy bien…
-Hija, nos hubieras llamado antes…
-¿Pasó algo? –me preocupé porque por el tono que mi madre empleaba algo había sucedido hace sólo unos segundos.
-Esto… Tu padre, ya sabes como se pone, tú no llamaste y él bueno…
-¡Mamá, habla claro por favor!
-Como no llamaste se preocupó… mandó a tus hermanas a buscarte…
-¿¡Qué!? –Llegué a saltar de la cama…. –Mis hermanas… son jóvenes… se van a perder…
-Le dije lo mismo, pero las niñas también querían ir… además los del premio no paraban de llamarnos y…
-Si, lo comprendo mamá, pero…
-Hija, estás en Corea ¿no?
-Ése es el problema mamá… yo estoy en Japón.
-¿Qué haces ahí?
-Es una larga historia mamá y de verdad con lo que me has dicho no tengo tiempo de nada… tengo que volver a Seúl ahora.
-Vas a buscar a tus hermanas…
-¡Ay mamá obvio! Tengo que tenerlas conmigo, no pueden andar solas por ahí…
-¿Y tú tienes donde hospedarlas…?
-Mamá, tengo que colgar, te llamo mañana…
-Pero hija…
-Y dile a papá que lo voy a matar cuando vuelva.
-Creo que ya lo sabe, pero no te tiene miedo…
-Dile que debería…
Mi madre se despidió de mí casi llorando y yo le colgué temblando. La conversación con Yoochun tendría que esperar, mis hermanas venían en camino y no me iban a encontrar tan fácil, menos si yo estaba en otro país. Miré a Yoochun sin esperanzas y suspiré; no quería pedirle ayuda a los chicos, pero eran los únicos responsables de estar en estas condiciones. Me levanté decidida.
-¿Qué pasó? –me preguntó Yoochun poniéndose de pie también.
-Tengo que hablar con Yunho, -le dije, -vuelvo a Corea… ahora.
Y salí de la habitación con la imagen de un Yoochun de boca muy abierta. Entré a la habitación del lado decidida a interrumpir lo que fuera que estuvieran haciendo, pero no fue necesario porque los cuatro jugaban ahora con la X-box de Junsu.
-¡Ah, veo que te vuelves…! –exclamó Yunho sin mirarme, lo que cada vez me irritaba más.
-Tengo que hablar contigo si no te molesta…
-Sí, si me molesta, ahora estoy en plena batalla con Shim y no puedo perder.
-Vete –me dijo Jae con desprecio.
Me dieron ganas de llorar ahí mismo pero mi eterno salvador ya había llegado a la habitación.
-Algo pasó –les dijo a los chicos.
Todos dejaron de jugar al instante y se quedaron mirando a Yoochun quien estaba detrás de mí.
-¿Sí, qué? –inquirió Junsu adelantándose.
-Bueno, no sé… algo le pasó a ella –Yoochun puso una de sus manos en mi hombro y me obligó a caminar hacia delante. Yunho miró la mano de Yoochun y luego a mí.
-A ver, niña, cuéntanos.
-La verdad es que no, -dije rabiosa, -puedo apañármelas sola…
-Dijiste que tenías que hablar con Yunho –me recordó Yoochun sin levantar la voz. Aún así no quería contarles nada a los chicos. Yunho se acercó más y me miró extrañado.
-Estoy aquí, habla.
Lo miré con odio y me solté de la mano de Yoochun con rudeza. Me acerqué a Yunho y lo encaré con rabia.
-Tengo que volver a Corea. –Le dije.
-No puedes.
-No es cosa de poder o no, es algo que tengo que hacer…
-No vas a volver a Corea antes que nosotros, tú firmaste un contrato…
-¡No es por algo que yo quiera! –le grité. –Mis hermanas vienen en camino porque no he llamado a casa… mis padres las mandaron…
Yunho retrocedió confuso. Jae se acercó a él y le dijo algo al oído.
-No lo creo Jae, -le respondió.
-Déjame ir con ella –pidió.
Tragué saliva; yo tenía que ir sola a Corea, si sería solo un viaje de ida y vuelta, iba a estar en Tokio en menos de dos horas, podía hacerlo sola…
-Voy contigo –dijo mirándome.
-No-no es necesario…
-Entonces no vas –espetó Yunho dándome la espalda.
-Yo iré si no te incomoda –se ofreció Yoochun, yo asentí aliviada, si tenía que viajar con alguien prefería mil veces a Yoochun que a Jae.
-Vas a ir con Jae, si no, no.
-Pero… -se quejó Yoochun. Yunho lo miró y le hizo un gesto con la cabeza que no entendí para nada pero que hizo que Yoochun dejara de poner caritas quejonas.
-Nos vamos –dijo Jae tomándome del brazo. Yunho nos detuvo en la puerta.
-Cuídala –le dijo a Jae. Éste puso los ojos en blanco y me sacó volando de la habitación mientras hacía llamadas al aeropuerto para un vuelo de emergencia a Seúl.
Tenía miedo. Jae parecía casi enloquecido cuando nos subimos a la limo que nos esperaba en el frontis del hotel; rogué para que mis hermanas llegaran sanas y salvas, y saber que venían a verme y que no estaría sola, me dio ánimos para seguir al idiota de Jae en este viaje tan imprevisto.

1 comentario:

  1. y por que tanto interes con el tal jae?? a ya se muajajajjaja
    se va a liar con paloma xD si es que!!!

    ResponderEliminar