sábado, 22 de agosto de 2009

6º Capítulo. Libro de Paloma /Parte 4


Libro de Paloma.

Hero se quedó de pie a mi lado sin decirme nada. Es más, qué podía decirme dado que yo no sabía hablar inglés, menos coreano… pero…. Pero si yo… ¡yo sabía un poco de japonés!
Me aclaré la garganta y lo miré.
-Ejem, -dije poniéndome seria. -¿Dónde piensas ir?
Hero me miró con cara de susto.
-¿Sabes hablar japonés?
-Un poco –le dije rascándome la cabeza, -pero vayamos al grano amigo, ¿qué quieres hacer? -le pegué en el hombro dándome cuenta unos segundos más tarde de lo que había hecho. Me mordí el labio y miré en otra dirección.
-¿Dónde quieres ir? –me preguntó él.
-Tú quisiste salir, tú me llevas.
Hero se rió y yo sentí que flotaba, claro que todo eso pasaba en mi interior porque si él hubiera sabido que estaba un poco viciada con él, era capaz de dejarme sola en medio de Tokio. Tal vez me encontrara con Inoue Mao, pero no, a esa le pegaba por haber estado con Matsumoto Jun en Hana Yori Dango… ¡Tal vez me encontraba al mismo Jun! Por supuesto, él estaba cantando en ese mismo momento en el estadio, tal vez…
-¿Qué piensas?
-¿Eh?
-Acabas de poner una cara que me asustó, ya sabes, como con sed de homicidio o algo así, y luego una sonrisa muy grande, pasando a la decepción… ¿Qué te pasa?
-Eh, yo…. –me reí nerviosa. ¿Tanto se notaba lo que pensaba? –Nada, cosas… como sea, ¿ya pensaste a dónde ir?
-Mm, ¿tienes hambre?
Qué insinúas ¿eh?, pensé. Tal vez Belén le hubiera dicho mi debilidad por la comida. Iba a poner mi cara de “homicidio” pero luego lo pensé mejor y le sonreí.
-No, no tengo hambre… Mm, -miré en varias direcciones deteniéndome en algo que se alzaba enorme un poco más al sur de donde estábamos, -me gustaría ir allí.
Apunté la rueda de la fortuna que se veía desde esa calle. Hero la miró y luego asintió.
-Vamos –me dijo ofreciendo su mano.
-¿Eh? ¿La mano? ¿Por qué? –inquirí nerviosa.
-Primero que todo –dijo tomando mi mano a la fuerza. –Tu hermana mayor me asesina si no te llevo a casa…
-Ella no sabe que…
-En segundo lugar, -me interrumpió comenzando a caminar. –Tokio es terriblemente grande, si te pierdes, ahora tu hermana y Yunho me matan y tercero… -dijo cruzando la calle en dirección a la magnífica rueda que se alzaba unas calles más allá. –Te quiero cerca de mí… ¿lo has comprendido?
-Sí capitán, o sea, digo sí… -fruncí el cejo sin encontrar las palabras adecuada para decirlo. –Ejem… ¿cómo tengo que llamarte?
-Jaejoong, ese es mi nombre.
-Oh, claro, Jaejoong…. –como si no lo supiera… me reí sola y seguí caminando a su lado y tomada de su mano. –Yo soy…
-Paloma, ya lo sé.

1 comentario:

  1. ohh.. que sexy debe de aver sonado el nombre..xd
    paloma, ya lo sé
    xD
    jajja

    ResponderEliminar