jueves, 20 de agosto de 2009

4º Capítulo. Libro de Belén /Parte 1


Libro de Belén.

No entendía porqué había tanta rabia en mí. Si sólo había sido un beso, por el amor de Dios, nada más. No es que fuera la primera vez que besaba a alguien o algo así, tal vez era porque me lo había dado él, pero no estaba segura. La furia quería explotar pero mis hermanas no tenían la culpa así que me levanté y me fui a caminar por ahí.
-¡Hey! –oí que llamaba alguien. No me volví porque reconocí la voz y lo que menos quería en esos momentos era tenerlo cerca. -¡Hey! ¡Detente!
Dejé de caminar en dirección a lo más apartado del estadio y me volví.
Yunho me miraba desde el enorme escenario que ocupaba la mitad de la cancha. Estaba en uno de los pasillos que tenían para acercarse a la gente y me hacía señas para que me acercara. Le dije “olvídalo” con la mano y seguí caminando.
-¡Firmaste un contrato! –me recordó a voz de grito. Me volví bruscamente y avancé hacia que quedé muy cerca de la plataforma en donde él se encontraba.
-No me voy a ir, -le dije. –Voy a caminar, ¿qué acaso no puedo tener un poco de privacidad… ya ustedes, como he visto, no la tienen?
-No, no puedes. No ahora que estás con nosotros, así que te pediría que tomaras asiento como lo hacen tus obedientes hermanas.
-Tú no eres nadie para que me digas lo que tengo que…
-Soy tu jefe, por si no te habías dado cuenta...
-¡Yunho!
Yoochun lo llamaba desde el otro extremo del escenario para que se acercara y le estaba completamente agradecida.
-Te están llamando… “U-know” –y no aguanté las ganas de reír. Yunho me miró con los ojos entrecerrados y se volvió.
-¡Te quiero ver sentada y al frente! –gritó caminando ya hacia el centro del escenario.
Puse los ojos en blanco de puro disgusto y volví a mi asiento.
El ensayo comenzó como uno normal, o sea, vocalizando y luego calentando los músculos para evitar calambres y cosas por el estilo. Luego comenzaron a ensayar los pasos y yo me fijé en que a Jae le era difícil, en ocasiones, seguir el ritmo de sus compañeros y se equivocaba en algunos tiempos. Pero como ellos no lo veían y el coreógrafo estaba muy ocupado con Yoochun explicándole el segundo movimiento del tiempo 5to tuve que levantarme del asiento y llamar a Junsu que era el que estaba más cerca de nosotras sin despegar la vista de mi hermana a ratos.
-¿Qué pasa? –me dijo con la respiración rápida.
-Dile a Jae que en el paso en el tiempo 7mo de la 5ta 8va está atrasado.
Junsu me miró como si le hubiera hablado en árabe o algo así y llamó a Yunho.
-¡No, no es necesario…! –pero el líder ya estaba junto a nosotros. Junsu le repitió lo mismo que yo pero con ese tono de “no sé que significa”. Yunho frunció el cejo y se acercó más a mí.
-¿Tú bailas?
-Bailaba… -le corregí. Yunho asintió mientras comenzaba a caminar en dirección a Jae.
-¿Qué pasó Belén? –inquirió Nyzia acercándose a mí.
-No nada, es que Jae se atrasa en un tiempo.
-¿Y tú lo notas?
-Es obvio –le respondí.
-¡Oye tú! –oí que me llamaban. – ¡Si tanto sabes ven y hazlo!
Jae se acercaba a nosotras con paso enojado. Paloma chilló seguro de amar su manera tan masculina de enojarse. Levanté las cejas en gesto aburrido.
-Yo no voy a bailar, querido “Hero”. –Jae se detuvo y respiró hondo.
-Entonces muéstrame cómo se hace. Mínimo que lo hagas ya que estás tan segura de que lo hago mal…
-No es correcto –le dije yo. –Fue solo un comentario, además, no es que quiera hacerte la vida imposible, no tienes que ponerte tan a la defensiva…
-Baila, -me ordenó Yunho. –Ya sabes, soy el jefe… y bueno como tal puedo pedirte cosas… ya sabes… lo usual
-¡¿LO USUAL?! ¿Qué acaso el manager bailaba?
-No, pero tú no eres el verdadero manager… además haces la mitad de cosas que él… mínimo que nos ayudes con el “baile…”
Tragué saliva y me encontré con todos mirándome. Sabía que Yunho me estaba desafiando y que lo encontraba súper divertido. Pero yo no. Así que si quería jugar, bueno, que se atuviera a las consecuencias.
Lo primero que hice fue sacarme la chaqueta que tenía puesta porque al bailar me iba a dar calor. Iba a demostrarle a ese Jae que yo podía hasta bailar mejor que él, y rogaba al suelo que no me saliera el tiro por la culata. Yoochun se acercó a nosotros y con desprecio Jae le contó lo que yo “pretendía” hacer.
-Que te quede claro, -le dije cuando me subí al escenario (lo que me dio vértigo porque era como si todos los ojos de los asientos vacíos estuvieran mirándome) –te voy a mostrar la parte que haces mal, me corrijo, la parte en la que te saltas un tiempo y des coordinas la coreo, ¿ok?
Jaejoong hizo un desprecio y yo tomé aire concentrándome en recordar el baile completo que de solo mirarlo tantas veces ya me había aprendido. Lo malo fue que no recordé que mirar no es lo mismo que bailar y por eso en la primera pirueta me caí.
-¡Belén! –oí a mis hermanas gritar. Yoochun me ayudó a levantarme y yo me sacudí el polvo. Jae me miraba con gesto sarcástico.
-En la coreografía no hay ninguna parte en la que hay que caerse, no sé si lo habrás notado.
Quise sacarle la lengua como lo haría una niña chica, pero me contuve puesto que por lo menos la caída me había dado el ritmo del baile. Tomé aire nuevamente y me lancé a mostrarle la coreografía completa hasta la parte en la que él se equivocaba.
-Y mira, -le dije respirando rápido por la agitación. –Aquí levantas el brazo cuentas uno, dos y luego el otro pasa por la cabeza y baja en este movimiento… ¿lo captas?

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