lunes, 17 de agosto de 2009

Capítulo I. Parte 3


Yunho frunció el cejo y salió por la puerta. Suspiré y me fijé en la ropa que había encima del tocador. La habitación en la que había entrado parecía algo como un camarín con espejos por todos lados y maquillaje a montones. Se me había olvidado que los orientales amaban el maquillaje… Bufé un poco disgustada por el giro que habían tomado las cosas, pero lo peor en estos casos era dejarse llevar por las emociones por lo que me metí a una caseta a un costado de la habitación a vestirme por si a alguno de los chicos se le ocurría entrar y me puse lo que fuera que me habían dejado.
Cuando salí me sentía un poco incómoda. No acostumbraba a andar con zapatos de taco siempre usando mis All Star, y al verme al espejo no me reconocí para nada. La chica frente a mí se veía hasta linda. El pelo recogido en una coleta desordenada con una traba de flor morada en el cabello y un vestido algodonado de la cintura hacia debajo de color fucsia. No me gustaba como me veía, pues los colores fuertes no eran para nada yo, a quien le gustaba andar de negro hasta para las bodas, pero no me veía mal, es más, podría decirse que me parecía a un artista de cine quien camina por la Red Carpet. No me atrevía a salir por vergüenza a lo que TVXQ podría decir, pero no fue necesario.
La tropa completa entró en la habitación y se quedaron mirándome como si fuera muñeca de feria.
-Te falta maquillaje –dijo Yunho pasando al frente. Jae carraspeó.
-Elegiste bien Changmin.
-Bueno, -dijo modesto el chico, -es fácil si se tiene a mano la revista Cosmo.
-¿Puedes maquillarte sola cierto? –preguntó Junsu.
Asentí roja de vergüenza, no me gustaba la manera en que me miraba ninguno de ellos. Yunho se acercó a mí y me examinó de pies a cabeza.
-No sabes caminar con tacos ¿me equivoco?
Me amurré y puse mi labio inferior encima del otro.
-Eso no te importa.
-Pues vamos a llegar y por la experiencia que tenemos, siempre terminamos corriendo…
No quise demostrar el terror que me invadió pero aún así los chicos pudieron darse cuenta de lo que me pasaba.
-No te preocupes –me dijo Yoochun, -te cuidaremos.
Yunho lo miró y luego me miró a mí. Les dijo algo a los chicos en coreano que no entendí ni por si acaso y ellos comenzaron a salir uno por uno. Por último cuando sólo quedaba él en la puerta murmuró algo que alcancé a escuchar a penas y que hizo que un escalofrío muy extraño me recorriera la columna.
-Me haré cargo de ti.
Y cerró la puerta dejándome muy, pero muy confundida.
Me maquillé lo mejor que pude teniendo en cuenta de que nunca lo hacía. Odiaba tener pintura en mi rostro, pues mi piel es muy grasa y rápidamente me salían manchas o cosas por el estilo que obviamente no me hacían sentir para nada cómoda. Salí del seudo camarín y caminé apoyándome de las paredes hasta llegar a la sala en donde todos estaban conversando alegremente en coreano. Carraspeé para llamar la atención y me acerqué lentamente hacia ellos.
-Vamos a tener que hacer algo con su paso –observó Junsu al verme caminar.
-Parece que anduviera por la cuerda floja –se burló Changmin aguantando la risa. Jae se tapó la boca pero noté como se reía también. Me crucé de brazos y dejé de caminar. Claro está el balanceo del avión no ayudaba mucho pero no podía hacer nada mejor que quedarme de pie y evitar que siguieran burlándose.
Yunho se levantó y se acercó a mí.
-Vamos, sostiene mi brazo para que puedas al menos sentarte antes de que tengamos que salir.
A regañadientes hice lo que me pedía sin dejar de fulminar con la mirada a los demás chicos. Me fijé en que Yoochun no estaba para nada pendiente en mis infructuosos intentos de caminar con tacos y leía tranquilamente un libro. Me sentí agradecida, porque por lo menos alguien tuviera un poco de compasión por mi persona. Yunho me sentó en el sofá grande y él lo hizo a mi lado. Los chicos murmuraron algo que obviamente no entendí y lo quedaron mirando serios.
-¿Qué lees? –le pregunté a Yoochun desviando mi mirada a propósito porque la seriedad de los chicos estaba poniéndome nerviosa. Yoochun levantó la vista del libro y me mostró la ya muy conocida tapa del libro que yo también tenía.
-¡¿Te gusta la saga de Crepúsculo?! –exclamé animada. En mi casa era muy discriminada por leer esos libros y bueno, tenían razón en decir que no debía gastar la plata que me otorgaba la beca para estudiar en la universidad en los libros de Stephenie Meyer, pero es que no pude resistirme…
-Otra más –oí murmurar a mi lado.
-¿Algún problema? –pregunté pasando mi mirada rápidamente por los chicos que seguían muy serios y posándola en Yunho.
-Yoochun lleva semanas hablándonos de vampiros –me explicó Junsu rascándose la cabeza. –Es bastante molesto debo decir.
-Eso le pasa a todos al principio –les dije enojada. Yoochun asintió.
-Les dije que no era el único… ustedes deberían leerlo también y…
-¡Ah, por favor! No de nuevo… –se quejó Jae.
-Si no saben, pues no hablen –dije seria y me lancé a conversar de vampiros y hombres lobos (en el libro metamorfos) con Yoochun.
Al cabo de diez minutos el avión dio una pequeña sacudida y se inclinó lo que indicaba que ya habíamos llegado a destino. Yoochun guardó el libro en una maleta y se preparó para bajar, Junsu se preparó para cargar mis cosas pero Yunho no lo dejó diciendo que él no era muy bueno lidiando con la prensa y que mejor se fuera medio escondido entre ellos. Él se hizo cargo de mis cosas. Nuevamente noté la mirada de Jae en él y Changmin también lo miraba como si lo que Yunho hacía estuviera totalmente fuera de contexto. Yoochun se acercó a mí mientras el avión se detenía y seguimos conversando. Cuando el avión se detuvo por completo Yunho llamó al silencio.
-Vamos a hacer lo siguiente –dijo. –Si preguntan por ella digan que viene en representación del manager, nada más. Ni que estará con nosotros en el hotel no que dará la conferencia mañana ni que estará en la fiesta Tokio 2009. ¿Entendido?
Los chicos asintieron. Yunho me miró directamente a los ojos y yo retrocedí inconscientemente.
-Tú te quedas callada, a mi lado y no vas a hacer nada más que mirarme ¿ok?
-¿Mi-mirarte? –pregunté confundida.
-Para que no te distraigas con los flashes ni con las fans.
-Yunho –llamó Jae, -¿no vas a hablar con la prensa?
-Me haré cargo de ella –le dijo como si fuera obvio, -así que traten de pasar pronto y no se entretengan conversando… ¿me oíste Changmin?
-Ya lo sé –respondió un poco fastidiado el chico. Yoochun se acercó a mí y me susurró al oído:
-Le gustan las periodistas, hay que estar al lado de él para que no se extralimite con los comentarios.
Su tono me pareció divertido por lo que pensé que era algo de lo que normalmente se reían y no lo tomé como grave. De pronto oí un murmullo muy fuerte proveniente del exterior que me dio un escalofrío horrible.

No hay comentarios:

Publicar un comentario