
-U-Know tenía razón –dijo Daniela.
-Ese animal… -mascullé con los labios apretados. –Mira que decirme que entremos así como así…
-Tenía razón –volvió a decir Daniela.
-Sí, pero…
-No hay pero que valga –me contestó. –Ahora estamos bien y eso es lo que importa.
Paloma aplaudió mientras avanzaba lentamente por la habitación.
-¿Así que tenemos esta casa sólo para nosotras? –preguntó con un tono que me dio mucho miedo.
-¿Qué estás pensando…? –inquirió Nyzia con el mismo miedo que yo. Cuando a Paloma le daban sus arranques de oscurantismo era muy difícil hacerla ver la luz. Daniela también comenzó a caminar pero en dirección a las mesas que aún seguían con comida.
-¿Crees que alguien limpie? –preguntó. Yo levanté los hombros.
-No lo sé, no pregunté…
-Deberíamos limpiar –dijo Nyzia con su incontrolable lado caritativo. –Mas que mal los chicos nos están dando alojamiento gratis y…
-No es gratis, yo estoy trabajando así que si es por eso…
-Como sea, -interrumpió Paloma ajena a nuestra conversación. -¿Por dónde empezaré…? –dijo frotándose las manos de manera muy sospechosa.
-Ni lo pienses –le dije acercándome a ella.
-No voy a hacer nada malo –dijo ella poniendo una falsa cara de inocente.
-Tienes que ayudarnos a limpiar –dijo Daniela recogiéndose el pelo en una coleta.
-No me voy a correr –le respondió Paloma picada. –Haré el aseo como ustedes.
-Menos mal –dije yo entrecerrando los ojos. –Y que no se te olvide que tenemos una conversación pendiente.
-¿Qué? ¿Eh? ¿Yo? ¿Nani?
-Ya sabes, por “tu salida”…
-Como quieras.
Dijo pasando por mi lado en dirección a las mesas. La miramos entre todas mientras ella recogía un plato y juntaba la comida en uno solo. Bueno, la conversación tendría que esperar… ahora sólo quedaba hacer el aseo y esperar que los chicos llegaran pronto.
Comenzamos a recoger la mesa y a llevar los platos y potes a la cocina, pero yo sentía que faltaba algo, no sabía decir qué era exactamente, pero algo en mí me hacía sentir rara…
-¿Belén? –me detuvo al pasar Daniela.
-¿Qué pasa?
-¿Por qué no has puesto música?
La miré un rato y fue entonces cuando se me encendió la ampolleta, eso era. Yo no podía hacer las cosas de una casa sin música… pero… ¿qué escuchar?
-Pongamos DBSK… -dijo Paloma sonriendo mientras entraba a la cocina a dejar los palillos para que Nyzia los lavara.
-Estamos en su casa, ¿no será medio raro escuchar, bueno, su música? –Preguntó Nyzia. Paloma la miró estrechando los ojos.
-Es mi sueño –dijo suspirando. –Escuchar música de DBSK en la casa de DBSK.
-Loca –dijo Daniela mientras secaba los platos que Nyzia le iba pasando. –Debemos escuchar lo que ellos tengan.
-¡Nooo! Por favor lo pido… escuchemos DBSK.
-Podría aguantar Otsuka Ai, pero no a TVXQ –le dije yo mientras guardaba lo que Daniela iba secando.
-¡Ya! –me dijo Paloma más alegre. –Voy a buscar mi mp4 y…
-¿Y dónde tienen para escuchar música? –pregunté yo.
Nyzia me dijo que Xiah la había mostrado un equipo de música muy bien equipado conectado al resto de la casa, el cual estaba bajando las escaleras, en el subterráneo.
-¿Hay subterráneo? –pregunté sintiéndome un poco pequeña (no literalmente) ya que al parecer esta casa era enorme y yo sólo había visto la mínima parte de ella.
-Uh-uh –dijo Daniela. –Allí es donde Nyzia y Xiah hicieron su danza de cortejo…
-¿Qué Xiah y Nyzia qué? –pregunté haciendo que un plato casi se me cayera de las manos. Iba a tener que controlar los celos de hermanas con más fuerza porque ya veía que mis hermanas me encerraban con una camisa de fuerza en algún calabozo medio escondido en esa casona. –Olvídenlo –dije mirando hacia otro lado.
Terminé de guardar el plato y salí de la cocina al momento en que Paloma me mostraba su mp4 listo para ser conectado. Daniela salió de la cocina por un momento para indicarme donde quedaba la escalera al subterráneo y allí fue donde bajé con Paloma.
-Wow –exclamé. -¿Así que este es el salón de Baile del que me había hablado Yoochun?
-¿Salón de baile? –preguntó Paloma mirando todo alrededor.
-Eso me dijo él.
-¿Y salón de baile para qué?
-Para Yunho.
-Aahhh…. –dijo ella asintiendo.
Conectamos el cable USB a la entrada del enorme equipo de música que contenía desde ecualizador para los Bass hasta ecualizador para las voces de la canción. Tenía para crear ritmos propios y para copiar música directamente a un CD. Silbé impresionadísima y me pregunté qué se sentiría bailar allí sola la música que se me diera la gana. Tal vez lo haría, dado que teníamos el día completo para nosotras y bueno… un baile no le hacía mal a nadie, pero eso tendría que esperar hasta que termináramos de hacer las cosas. Y como conocía a Daniela (una maniática del aseo) eso iba a tomar un poco de tiempo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario