
-¿Cas-castigo…? –pregunté apenas mientras Hero me respiraba más fuerte en la cara.
-¿Tienes miedo? –preguntó de forma malvada. –Qué bueno, eso es exactamente lo que quiero que sientas.
-¿De qué hablas…?
-Silencio –me dijo. Entonces lo vi sonriendo y pasando una mano por encima de mí y me aprisionó un brazo. Oh-oh, esto no se veía nada de bien. Estaba muy asustada y quería salir de ahí, además ver a Hero actuando de esa forma sabía que iba a dejar un trauma en mí. Fue así que sentí que una de sus manos iba directo a mi axila y…
-¡No me hagas cosquillas! –le dije tratando de salirme de la cama sin parar de reír. Era horrible la sensación de sentir que te hacían cosquillas pero que no tenías las fuerzas para zafarte de la persona que te las hacía.
-¡Sufrirás el castigo supremo de Jaejoong 2.0! –gritó mientras se acomodaba para poder hacerme más cosquillas. Entonces mi mente híper rápida me dijo que esta era una muy buena idea para que yo pudiera hacerle cosquillas también y de paso palpar su perfecto cuerpo y…
-¡Vemos que señorita Paloma también tiene sus armas! –dijo apenas mientras también se reía.
-¡Por supuesto! –le dije moviéndome como pude para sacar su mano de debajo de mi brazo y hacerle cosquillas en el cuello.
-¡No! ¡El cuello no! ¡Por favor! –me rogó quedándose quieto de pronto.
-Oh, ya veo, he encontrado el punto débil de Don Hero –dije con tono de victoria. Hero parecía muy indefenso debajo de mi mano y sonreía mientras apenas se movía.
-Por favor, -suplicó sin dejar de poder reírse lo que hacía que mi mano se moviera bajo su cuello –Por favor… me rindo.
-¿Seguro? –pregunté sonriendo también aunque sin dejar mi papel de vencedora.
-Sí, lo que digas pero sí… saca tu mano de mi cuello…
-Entonces… -declaré y dejé su cuello libre.
Fue un error, Hero se incorporó y me atrapó por la espalda dejando sus dos manos bajo mis axilas y yo me quedé helada, una porque mi cuerpo se estremeció ante el contacto y otra porque me dieron muchas ganas de reírme, las axilas eran mi punto débil…
-Ahora sufrirás las consecuencias de tus actos, pequeña.
-¿Ac-actos? –inquirí a punto de perderme en la risa.
-Espiarme no es legal en este país, has violado mi ser y…
-¡Oye nada que ver! –le dije apenas, sus manos habían empezado a moverse y yo estaba a punto de ponerme a dar patadas para que me liberara.
-Además cuando entras a tu pieza lo menos que esperas es que una adolescente esté durmiendo en tú cama.
-Yo-yo no sabía que era tu cama –dije. Bueno de saber saber no sabía, pero tenía una vaga idea, algo que no le iba a decir por supuesto.
-Ahora lo sabes pequeña intrusa –dijo con teatral tono. –¡¡Caerás bajo mi poder!!
Y comenzó un momento de tortura máxima para mí. Es que no era justo que estuviera haciéndome cosquillas sabiendo que yo apenas tenía fuerza para levantar mi propio trasero. Quise soltarme y grité muy fuerte le pegué muchas veces pero ambos nos reíamos mucho y entre cosquillas y cosquillas no nos dimos cuenta de que la puerta se había abierto y alguien nos miraba a través de ella.
Cuando paramos de reírnos y yo me estiré exhausta en el cama y Hero a mi lado también mientras respirábamos muy rápido, oímos el carraspeo que nos avisó de que habíamos sido descubiertos. Aunque nunca pensé que la persona que nos vio reaccionara de esa manera.
Nunca ni en un millón de años.
No hay comentarios:
Publicar un comentario