jueves, 3 de septiembre de 2009

12º Capítulo. Libro de Paloma/Parte 3


Libro de Paloma.

Esto estaba tomando más tiempo del que pensé que seria requerido… (Me gustaba hablar como detective) Daniela estaba loca limpiando y no dejaba que ninguna descansara así que si terminabas algo tenías que continuar con lo otro. Nyzia por su parte se escapó porque según ella ya era hora de llamar a casa (cosa que a nadie se le había ocurrido antes y en la que todas estábamos de acuerdo) Belén fue a acompañarla, pero sólo por un rato puesto que luego bajó diciendo que si se quedaba más tiempo escuchando la voz de nuestro padre era muy posible que rompiera el teléfono. Daniela y yo subimos un momento también, en el cual no pude aguantarme las lágrimas y les aseguramos que estábamos muy bien, pero omitimos con cuidado en dónde nos estábamos alojando. Belén, quien era siempre la más sangre fría fue la que les dijo a nuestros padres que estábamos muy bien en un hotel de lujo y que cuando ella llegara le pediría a nuestro padre que le devolviera cada peso gastado por nuestra culpa. Nyzia, Daniela y yo no quisimos hablar al respecto porque estábamos seguras de que no seríamos capaces de hacer lo mismo que nuestra hermana mayor. Fue por eso que preferí hablar poco arguyendo que teníamos un itinerario muy lleno para el día ya que visitaríamos muchos lugares típicos de Tokio (esa fue una muy difícil mentira) y luego de eso volví al piso de abajo porque Daniela me había prometido que si terminaba de revisar que todos los adornos de la casa y veía que los zapatos estaban bien ordenados en el recibidor podría considerarme una mujer libre.
Con el rabillo del ojo vigilaba que Belén no notara que mis movimientos eran raros o algo así, pero ella parecía estar más nerviosa que yo pues miraba en dirección al salón de baile y en varias ocasiones de sobresaltó al ver que yo la miraba. Creo que pensó que en una casa tan grande de seguro habitaban fantasmas o algo así y como ella siempre ha sido medio cobarde… Lo bueno era que no estaba tan pendiente de mí, por lo que sólo me quedaban dos personas a las cuales poner atención.
Daniela seguía limpiando el piso del comedor y Nyzia pasaba el paño con desinfectante por el mesón de la cocina. Tal vez estarían así hasta que sus “novios” volvieran o algo así, lo que era bueno, miré en dirección a la escalera al segundo piso pensando que sólo me quedaban pocos minutos y la pieza de Hero sería toda mía. Qué psicópata que había salido eso…
-Terminé –declaré por fin parándome frente a Daniela. Ella miró directo hacia los muebles y luego al recibidor inspeccionando que todo estuviera en orden y me miró.
-Te falta ahí –dijo apuntando hacia una figura que se alzaba en el medio de la mesa del living.
-Eso estaba así, no lo pienso mover –dije yo. Daniela chistó enfadada.
-Pues entonces no has terminado.
-Ay Daniela, no seas chiflada, ya dije que había terminado y eso es lo que pienso.
-Bueno, -dijo entrecerrando los ojos. –Lo dejaré todo a decisión de Belén.
-¡No! –dije yo segura de que mi hermana mayor preguntaría el porqué de querer terminar todo tan apurada. Pero Belén no estaba por ninguna parte y aunque gritamos ella no volvió al living. –Digamos que estoy libre ¿no? –pregunté con una sonrisa de suficiencia. Daniela puso los ojos en blanco y con un gesto de mano me hizo saber que ya era libre de irme.
Bien, esto era bueno… ya saben, esto de tener la casa de los DBSK para mí sola (en sentido completamente figurado) Pero me molestó el hecho de sentir sueño, por que así no podría estar totalmente despierta y me perdería detalles de la pieza de Hero. Por eso fui al baño primero y me mojé la cara cuidando de secarme bien las manos para no dejar huella en ninguna parte de su pieza… hablaba como si fuera a cometer un crimen, quizá era mejor ponerme alguna mascara, una de las medias de Nyzia o algo así en la cabeza por si era sorprendida en la escena del crimen pero… ¿Pero qué estaba diciendo? Si el mismo Hero me había pedido que le cargara sus mp4… me puse una mano en la frente y la toqué para verificar si no tenía fiebre o algo así y la encontré bastante caliente lo que me dio más miedo. Puse los ojos en blanco y abrí la puerta despacio. Miré por la rendija para ver si había moros en la costa, y me alegré de que nadie anduviera por el pasillo en esos momentos, porque si ese hubiese sido el caso me lanzaba contra el intruso y lo dejaba encerrado en el baño con un pedazo de cinta adhesiva en la boca. Me reí de mis ocurrencias y salí al pasillo.
Apenas podía creer que las cosas hubieran sido tan fáciles como abrir su puerta y entrar, que fue lo que hice. Y estar dentro de su pieza me hizo sentir mucha felicidad y ganas de gritar, por eso fue que me tapé la boca antes de seguir mirando la esplendorosa habitación que compartía con Micky. Caminé unos pasos pensando (con muchas ganas) en que me fuera difícil encontrar los mp4 y así tuviera un pretexto para revisar todo, pero los susodichos aparatos estaban encima del escritorio junto a la ventana muy a la vista. Eran cinco mp4 de distintas marcas pero de la misma capacidad de memoria: 2 gigas. Suspiré enojada de que Nyzia me hubiera pegado su mala suerte y me dispuse a conectar los mp4 en sus respectivos cargadores y estos a la fuente de corriente más cercana.
La entrada a la corriente estaba, justo, entre las dos camas por lo que me senté en una de ellas (deseando que fuera la de Hero). Conecté los cinco enchufes y me quedé admirando los artefactos eléctricos que eran propiedad de mi querido Hero. Entonces ocurrió algo de lo que aún no estoy muy bien segura… tal vez tenía mucho sueño, o fue algo en el aire o tal vez era sólo el deseo de ver a Hero en mi mente al cerrar los ojos, no sé lo que fue, solo sé que me recosté en la cama y que cuando sentí la mullida almohada cerré los ojos hasta que no supe más de mundo.

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