
Libro de Belén.
La alarma de mi celular no sonó porque yo me desperté más temprano, como siempre. La desactivé y miré la hora, las 4.56… genial, despertarme minutos antes siempre me ponía de mal humor, pero como fuera aún podía quedarme en cama descansando un poco.
Me revolví incómoda a la espera de que la hora llegara y me quedé mirando el cielo de esa habitación inmensa en la que ahora me alojaba con mis hermanas. Me sorprendí de lo claro que estaba a esa hora de la mañana puesto que en mi país a esta hora aún parecía media noche, pero no iba a entretenerme pensando en los cambios climáticos ni nada de eso, tenía otros motivos por los cuales preocuparme ahora. Las cosas que sucedían en tan poco tiempo estaban haciendo que mi mente colapsara de una manera que nunca creí posible. Primero me gano un premio (cosa que muy rara vez me pasa), segundo viajo al país que más deseaba en esos momentos y tercero… conocía a famosos… cosa que ni en MI país podía haber imaginado que me pasara. ¿No era todo un sueño… cierto? Porque la verdad, a pesar de haberme comportado como una vulgar al emborracharme de esa manera, de haber peleado con el líder de la banda y de haberlo besado (aún no creía que hubieran sido dos veces), me sentía feliz porque tenía a mis hermanas a mi lado.
Estiré la mano en busca de mi celular para ver la hora y descubrí que los cuatro minutos que faltaban ya habían pasado y que era hora de levantarme y de despertar a mis hermanas. Bufé porque me hubiera gustado quedarme en cama hasta más tarde y recuperar las horas de sueño y me preocupé porque mis hermanas apenas habían dormido el día anterior y hoy con suerte tres horas.
Me puse las pantuflas que había llevado y me dispuse a despertar a Paloma quien era la que más cerca estaba de mí cuando oí dos suaves golpes en la puerta. Arrugué la cara porque no se me ocurría imaginar quien podía estar allí a esa hora (aunque tenía una vaga idea) y porque mi cara no era la perfecta para recibir a un oriental lindo como los eran todos los de TVXQ –a excepción de Jae por supuesto-.
-Buenos días –me saludó Yunho cuando abrí la puerta. Venía con el pelo mojado aún y algunas gotas me llegaron a la cara cuando se lo sacudió.
-Buenos días –le saludé también. -¿Vienes por…?
-Para despertarlas –me dijo sonriendo. Al parecer ya no estaba tan enojado como ayer y eso me tranquilizó un poco.
-Bueno, como verás, ya me he levantado… no tienes de qué preocuparte.
-Me parece –dijo complacido. –También venía a decirte que nos iremos a las 6.30 am., al programa radial. Y no puede haber retrasos, ¿entendido?
-Sí señor –dije firme. Yunho sonrió más y me tocó la frente.
-Veo que estás obediente hoy…
-Sí, creo que ya no voy a actuar por impulso ni esas cosas… veo que no sirven mucho.
-Ajá, bien dicho. –Yunho retrocedió dando a entender que la conversación ya había acabado. –Por cierto –añadió cuando ya se iba. Apuntó hacia su derecha: –Este baño lo utilizarán ustedes, les diré a los chicos que usen el que está al fondo.
-¿Por qué Jae no usó ese….? –Pregunté un poco picada por lo que había pasado el día anterior… más bien esa madrugada. Yunho me miró con reproche.
-¿No que no ibas a actuar por impulso y esas cosas?
-Lo siento –mascullé dándome cuenta de lo difícil que me iba a ser quedarme callada, en especial si las cosas se referían a ese tal Jae.
Cerré la puerta cuidadosamente para que mis hermanas aun no despertaran, pero cuando me di la media vuelta las vi a todas mirándome fijo.
-¿Terminaste de coquetear? –preguntó Paloma con un notorio resentimiento en la voz. –Es cierto, a ti nadie te prohíbe juntarte con U-Know… lo olvidé.
-No seas cargante ¿quieres? –le pedí. Me agaché en busca de mis Converse.
-Veo que tu carácter no mejoró con la borrachera de anoche –comentó Nyzia poniéndose de pie.
-Ese no es tu problema –le dije. –Ahora tienen que levantarse, vamos a ocupar el baño de al lado, y esta vez nadie estará ahí.
No pude evitar echarle una mirada a mi hermana pequeña la cual no hizo ningún gesto facial lo que me dio un poco de escalofríos. Puse los ojos en blanco y comencé a buscar en la maleta lo que me pondría ese día.
OH... cuantos pares de all star tienes??
ResponderEliminario tengo seis pares y los adoro xD