
Libro de Belén:
Jae siempre tenía esa mirada de desprecio cuando me veía a la cara. Por un momento al verlo con más odio y frialdad en el rostro temí que Yunho le hubiera contando del beso y de la cachetada que le había mandado cuando me di cuenta de lo que hacía, porque cómo no, yo no iba a dejar que un extraño se sobrepasara conmigo sólo por el hecho de que fuera famoso y extremadamente lindo. No era de esas, aunque mientras les hablaba a mis hermanas acerca de lo que había pasado al llegar a Corea, me dieron ganas de salir de la pieza y correr a pedirle disculpas a Yunho por lo de antes y que por favor no se enojara…
-Te estoy hablando –me dijo Jae acercándose más a mí.
-¿Ah, si? ¿Qué-qué decías? –inquirí tratando de imitar su cara de desprecio.
-Yunho quiere saber si están listas.
-¿Por qué no viene él? –pregunté insolente dándole a entender que le consideraba como mero mensajero.
-Porque no quiere que le pegues de nuevo.
Gemí tapándome la boca y retrocedí admirando su sonrisa de suficiencia.
-¿Qué ustedes no tienen privacidad? –pregunté en español para que no entendiera. Jae puso los ojos en blanco.
-Como sea, -dijo y entró en la habitación dejando a mis hermanas y en especial a Paloma en el otro lado del mundo. –Nos vamos en cinco minutos.
Y luego de echarme una rápida mirada salió de la habitación. Mis hermanas corrieron a donde estaba yo.
-¡Era Hero! –gritó Paloma. La miré como si se hubiera vuelta loca. No entendía la fascinación que sentía al ver a ese tipo. Lo que era yo, lo detestaba a más no poder. Me cargaba su forma de ser y de decirme las cosas. Paloma se acercó a mí. –Gracias Belén –me dijo.
La aparté de mí y moví la cabeza.
-Nos vamos –les dije. Me miraron con cara de no entender lo que quería decir, bufé molesta. –Nos vino a avisar de que es hora de irse.
-¿A dónde? –inquirió Daniela arrugando la frente.
-Al ensayo del concierto.
Me tuve que tapar los oídos porque Nyzia y Paloma gritaron de una manera que yo no sabía que existía. La puerta se abrió de golpe y le pegó a Nyzia en la cabeza.
-¡Idiota! –grité yo. Me quedé de una pieza cuando sentí la mirada de Yunho en mí, pero tuve que espantar ese sentimiento raro de querer tener sus labios sobre los míos para atender a mi hermana que se quejaba en el suelo, para entonces alguien ya había llegado a su lado antes que yo…
ui belen.. en la vida real no arias eso te lo aseguro.. quien sera ese quien sera muajajajja
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