
Me detuve y vi que los cinco se me habían quedado mirando, sacudí la cabeza y me dirigí a Jae.
-Tú no cuentas uno, dos, pasas de largo el primer tiempo y te lanzas con el brazo… por eso se ve a todos con el brazo arriba y luego tú subiéndolo…
-Al parecer no es cualquier chica… -oí comentar a la ronca voz de Yoochun.
-¿Eh? –me volví hacia él y vi que conversaba con Yunho, el cual no despegaba los ojos de mí. -¿Qué, qué pasa?
-Te mueves bien –me dijo el líder. Temí sonrojarme y por eso volví la vista hacia el lado sorprendiendo a Jae ensayando lo que le acababa de mostrar.
-Podrías hasta bailar con nosotros –observó Changmin.
-Noo, -le dije riendo. –Ustedes son mucho mejor que yo. A su lado me vería como simple novata.
-Bueno, a mi me gustó como bailaste –oí de nuevo a Yunho decir. Me volví a él y lo vi sonriéndome. Le devolví la sonrisa sintiendo que la tensión por lo que pudo haber pasado esa mañana ya había quedado atrás.
Me rasqué la cabeza y comencé a dirigirme hacia mis hermanas.
-Será mejor que los deje ensayar, y sigan así… se ven bien.
Bajé del escenario y me senté al lado de mi hermana Nyzia que me estaba mirando de forma rara.
-¿Ya se te pasó el enojo?
-Claro –le dije. –Ya me conoces, no sirvo para estar enojada por mucho tiempo.
-Mm, puedo notarlo.
Mi hermana Nyzia siempre era con quien me sentía más segura, era como si yo fuera la menor y ella la más grande de las dos porque de por sí, era mucho más madura que yo y siempre me decía las cosas correctas en los momentos precisos aunque a veces la odiara por ser tan directa. La abracé y continuamos admirando el talento de los chicos.
Junsu cantaba de forma fenomenal y Jae tampoco lo hacía nada de mal –me costaba reconocerle algún talento-. Cuando oí la voz de Yoochun sentí que volaba y junto a la voz de Changmin todos parecían uno solo. Yunho por su parte bailaba extremadamente bien y a leguas se notaba que llevaba años practicando el baile.
El ensayo terminó a eso de las cuatro de la tarde y me di cuenta de que mis hermanas estaban hambrientas y muriéndose de sueño. Nos encontramos con los chicos en la parte interior del escenario; en una especie de camarín escondido, aunque a esa hora ya el staff de personas y camarógrafos estaban probando las escenas y la toma de fotografía desde todas las direcciones del escenario.
-Felicitaciones –les dije cuando entré seguidas de mis hermanas a las cuales todavía les costaba creer que estuviéramos con ellos. –Lo han hecho bien.
-Gracias –me dijo Yunho con la misma sonrisa despreocupada de antes.
-Veo que tus hermanas están cansadas –observó Junsu. Me volví a verlas y las ví abrazadas apoyando la cabeza una sobre la otra pero sin cerrar los ojos. Miré a Junsu de nuevo y asentí.
-Creo que están igual que yo el primer día, es normal… ya saben, el cambio de horario.
-Pero si aquí hay lugares para dormir… -comentó Changmin. –Las podemos llevar para que descansen.
-¿Y no van a volver al hotel?
-En realidad no volveremos más al hotel –me comentó Yoochun. –Tenemos una residencia aquí en Tokio.
-¿Una qué…?
-Una casa, niña. –Me explicó Jae como si yo no hubiera comprendido lo que dijo Yoochun. –Es que hemos vivido harto tiempo aquí en Japón.
-Ah, y no habíamos ido antes ¿por…?
-Por que estábamos arreglando el living… -me dijo Junsu. –Es que queríamos un bar japonés en la casa y bueno, lo mandamos a construir hace unas semanas. Pero ya está listo.
-Nos iremos allí apenas termine el concierto.
Levanté las cejas en un gesto muy mío que quería decir que “ya no hay más remedio” y asentí sin decir nada más.
-Voy a llevar a tus hermanas a un mejor lugar.
Junsu se levantó y les indicó a mis hermanas por señas que lo siguieran. Changmin se le unió y me sorprendió ver que Jae también iba con ellas. Le dije a Nyzia antes de que se fuera, de que tuviera cuidado con las niñas y que descansaran, que yo las despertaría cuando fuera hora del concierto para que no se perdieran nada. Me miró largo rato extrañada por algo que no supe y salió de la habitación seguida de Junsu y de los demás.
Me quedé en el camarín junto a Yoochun y a Yunho los cuales me miraron tan fijamente como yo a ellos. Me puse la chaqueta porque de pronto me invadió un feroz frío y me senté lentamente en un sillón un poco alejada de ellos.
eres como io... a mi me duran los enfados cero coma..xD
ResponderEliminar