viernes, 21 de agosto de 2009

5º Capítulo. Libro de Belén /Parte 5


Yo no era mala, pero tenía que cuidar a mis hermanas y si eso me llevaba a enojarme con ellas. Bueno, así tendría que ser.
Paloma luego de quedarse callada un momento me lanzó una mirada de odio que me dio escalofríos mientras mis otras hermanas hacían lo mismo. ¿Qué?, no iba a arrepentirme por lo que había hecho, ellas no entendían lo que era ser la hermana mayor, lo que era tener que preocuparse de todo y de todos, no entendían nada…
-Vámonos a casa –oí que Max dijo.
Todos estuvieron de acuerdo y yo sólo moví la cabeza. Yoochun me miró preocupado pero yo negué con la cabeza para tranquilizarlo y moví la mano de forma displicente. Esperé a que todos salieran primero y luego lo hice yo. Yoochun me esperó pero yo no le dije nada, no iba a hablar de estas cosas porque no lo entendería de ninguna manera. La mirada de mis hermanas había quedado grabada en mi retina y eso me dolía en el pecho.
La Van nos esperaba en la parte trasera del estadio, lejos de las fans que aún no salían puesto que aún quedaba un grupo que se presentara esa noche.
-¿Quién viene? –preguntó Daniela.
-Arashi –le respondió Max. Paloma se detuvo en seco y le preguntó a Daniela de qué hablaban, ella le respondió. Paloma iba a mirarme pero desvió rápidamente la mirada hacia Nyzia.
-¿No podemos quedarnos? Es Arashi… Jun…
Vi a Hero detenerse frente a la Van para mirarla y luego mirarme a mí que no emití comentario alguno. Nyzia negó con la cabeza y subió a la Van con la ayuda de Junsu que le dio la mano. Genial, todo el mundo se divertía y yo, amurrada por la vida y odiada por tener que ser pesada…
-No subas –me detuvo una mano.
Me volví hacia atrás y vi a Yoochun sonriéndome. Entrecerré los ojos sin entender. Yunho pasó a mi lado pero se detuvo al verme a mí parada y no entró a la Van.
-¿Qué, no van a subir? –inquirió con sospecha.
-Voy a llevarla a algún lugar… -le dijo Yoochun. Yunho me miró a los ojos de una manera que me hizo sentir cohibida. Desvié mis ojos de él y miré a Yoochun.
-¿No, no estás cansado? –le pregunté extrañada.
-Es temprano –me dijo él encogiéndose de hombros. Yunho se acercó a él con el cejo fruncido.
-Yoochun, no puedes salir así como así, sabes que…
-Le diré a Hikori que me traiga el auto. No te preocupes por mí Yunho.
-Pero…
-Déjame ir con él –le pedí al líder.
La verdad es que no tenía ganas de quedarme con todos en la casa. Me venía de lo más bien un paseo, en especial con Yoochun que era con quien me llevaba más bien. Yunho tragó saliva y se acercó a mí tan rápido que no noté cuando estaba lejos de Yoochun, en el otro lado de la Van.
-¿Por qué quieres ir? –me preguntó aferrando mis hombros de manera muy extraña.
-Pues… porque… ya sabes… quiero salir.
-¿Y tus hermanas? –Yo desvié la mirada a propósito.
-Ellas estarán mejor solas que conmigo, al menos por ahora.
-Pero…
-Ya vale ¿ok? Tú no eres mi padre, muévete.
Me deshice de su agarre y me fui junto a Yoochun que me sonrió. Le dije que no había problema y que saldría con él. Asintió mientras se apresuraba a marcar un número por teléfono y hablaba japonés de manera muy fluida.
-Yo voy a llegar más tarde –dije sin ánimos por la ventana mis hermanas. Paloma entrecerró los ojos de pura injusticia.
-¿Y así me dices que no puedo juntarme con él? –inquirió casi gritando señalando a Jae.
-Como sea, -le dije yo sin ánimos de contestarle. Me voy. Nyzia hazte cargo de todo y Daniela… ayuda con la comunicación ¿ok?
Las niñas me miraron y no dijeron nada por lo que saqué mi cabeza de la ventana un poco más tranquila. Yunho me miró a los ojos de manera muy impropia y entró a la Van. Yoochun entonces llamó mi atención con un suave golpe de hombro y me pidió que lo acompañara.
-Eh, claro. –Le dije sin poder sacar la última imagen de la Van antes de partir: Nyzia mirándose muy raro con Junsu. A Max, obviamente junto a Daniela y a Paloma con su mp4 escuchando música con notables ganas de llorar. Bueno gracias al cielo Jae estaba lejos de ella escuchando mp4 también, así que por eso no iba a preocuparme. Yunho en cambió se quedó mirándome a través del espejo retrovisor y no fue hasta que Yoochun llamó mi atención cuando yo también dejé de mirarlo.
-Wow –exclamé al ver el auto de Yoochun. Un espectacular Mercedes-Benz del año, negro con una sola cabina. –Muy bonito…
-Já, -se rió él. –Bueno, algún gusto hay que sacar de lo que hago ¿no?
-Uh-uh… -me abrió la puerta del auto muy caballero y yo entré sin vacilar. Me mataban los autos lujosos y ese no era uno que precisamente se viera todos los días al cruzar por la calle. -¿Y los demás también tienen auto? –inquirí cuando entró.
Me sentía rara estando en la otra parte de la cabina donde usualmente para mí estaba el conductor. Yoochun me sonrió.
-No, o sea, Yunho prefirió construirse un salón de baile en el subterráneo de la casa. Junsu sí se compró un auto, -Yoochun arrancó el auto y me encantó la sensación de que íbamos flotando porque los amortiguadores eran espectaculares. –Jae por su parte se compró más mp4 y I-pods, no sé en realidad para qué tanto y Shim… -se rió como si algo le causara risa… -él fue quien patrocinó la construcción del bar japonés. Ese chico…
Yo también me reí. Miré la carretera y a las personas que pasaban a mi lado preguntándome si sabrían que quien me acompañaba era uno de los integrantes de Tohoshinki (como los japoneses le llamaban a TVXQ). Como fuera, yo iba a pasarla bien, sin importarme si mis hermanas estaban enojadas o haciendo caso omiso a aquél cosquilleo raro que sentía en el estómago cada vez que se me venía la imagen de Yunho a la mente. Este momento lo iba a disfrutar junto a Yoochun y mi mente no lo iba a arruinar.

1 comentario:

  1. Me da la grata impresion de que a Yoochun le mola mogollon belen...
    No se no se...

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